El Pincha, que llega con la supremacía de los últimos tiempos, visita mañana a Gimnasia en el Bosque, sin su público y donde no gana desde hace más de 14 años. El Lobo lleva cinco años sin victorias en clásicos.

Se avecinan horas calientes en esta ciudad. De dientes apretados por la proximidad del clásico, que mañana disputarán Gimnasia y Estudiantes, en el Bosque, escenario en el cual el Lobo venció por última vez a su máximo rival en el Clausura 2005, torneo en el que se disputó por última vez este encuentro en el Bosque.
En el último tiempo, Estudiantes fue el amo y señor del clásico, con una racha de nueve partidos. De los últimos siete cotejos entre ambos, el Pincha ganó seis y empató uno sobre la hora. Este Estudiantes, campeón de América, que arriba a este partido como uno de los mejores equipos del fútbol argentino ante un rival que lucha por la permanencia, tendrá un clásico de desafíos mañana, a las 17.
El Pincha deberá sortear la adversidad de jugar en el Bosque sin su público, ya que no habrá localidades para los visitantes. También irá a un estadio, donde la última vez que ganó fue hace más de 14 años, en el Apertura 1995, cuando por la última fecha de ese certamen se impuso 3 a 0, con dos goles de Calderón y el restante de Catán.
Alejandro Sabella le suma otro escollo a superar. "Como futbolista nunca me fue bien contra Gimnasia, así que esperemos que se cambie la taba", dijo hoy el técnico, que desde que dirige al Pincha venció una vez al Lobo y empató el partido restante. "Jugar sin público visitante es un hecho más a vencer, aspiramos a ganar el clásico", agregó Sabella.
Para Gimnasia, el clásico se ha convertido casi en una pesadilla. El Lobo no se impone a Estudiantes desde el 12 de junio de 2005, cuando ganó por 4 a 1, con los tantos de Enría (2), Goux y Vargas. Aquel encuentro fue el último que se disputó en el Bosque, escenario del match de mañana.
"Sabemos que los favoritos son ellos, son el equipo a vencer por todos los rivales, pero puede permitirnos levantar cabeza. Son partidos que se ganan con la cabeza fría y el corazón caliente", señaló Diego Villar, volante de Gimnasia. El León y el Lobo se alistan para otra jornada de emoción en la ciudad de las diagonales.